
Un impactante hallazgo tuvo lugar este domingo en un centro de reciclaje de la localidad bonaerense de Monte Grande, partido de Esteban Echeverría, donde fueron encontradas 24 granadas antitanque activas dentro de una caja de madera abandonada. El descubrimiento obligó a desplegar un importante operativo de seguridad y a realizar detonaciones controladas durante la madrugada del lunes.
Todo comenzó cuando vecinos alertaron al Centro Operativo de Monitoreo (COM) sobre la presencia de una caja de madera verde sospechosa en el cruce de las calles Maipú y Cristóbal Colón, en las inmediaciones del predio municipal Eco Punto 1.
Al llegar al lugar, efectivos de la Comisaría 1ª de Monte Grande comprobaron que en el interior de la caja había un total de 24 granadas antitanque de 62 milímetros listas para ser detonadas.
Ante la peligrosidad de los artefactos, se solicitó la intervención de especialistas de la División Explosivos de la Policía Bonaerense y de Bomberos Voluntarios de Esteban Echeverría. Por disposición del juez federal Sebastián Garber, a cargo del Juzgado Federal N.º 1 de Lomas de Zamora, se dispuso la destrucción controlada del material explosivo.
El procedimiento se llevó adelante durante la madrugada del lunes y consistió en la detonación gradual de las granadas, de a cuatro por vez, con el objetivo de minimizar riesgos para la población y el entorno.
Hasta el momento, las autoridades desconocen cómo llegaron los explosivos al predio de reciclaje. La Justicia ordenó una serie de medidas para establecer el origen del armamento y determinar quiénes fueron los responsables de abandonarlo en el lugar.
Un antecedente reciente en Recoleta
El hallazgo en Monte Grande se produce apenas un mes después de otro episodio similar ocurrido en el barrio porteño de Recoleta. En aquella oportunidad, trabajadores que realizaban refacciones en un departamento ubicado sobre la calle Riobamba al 1200 encontraron una granada de mano activa escondida entre materiales de construcción.
Tras un llamado al 911, intervino el Escuadrón Antibombas de la Policía de la Ciudad, que aisló la zona, retiró el explosivo y lo detonó de manera controlada para evitar cualquier riesgo.
La aparición de este tipo de artefactos genera preocupación entre las autoridades, que investigan tanto su procedencia como las circunstancias en las que terminan abandonados en espacios públicos o privados.
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