
San Juan busca articular con otras provincias una red de proveedores, servicios y logística que permita acompañar proyectos que demandarán inversiones de miles de millones de dólares. En ese esquema, Santa Fe y particularmente Rosario aparecen como un socio estratégico.
Así lo planteó el ministro de Producción de San Juan, Gustavo Fernández, durante su visita a Rosario en el marco del Santa Fe Business Forum, donde recorrió las instalaciones portuarias junto a representantes del proyecto Los Azules y mantuvo reuniones con funcionarios santafesinos. La agenda, organizada por el ministro de Desarrollo Productivo provincial Gustavo Puccini, tuvo como eje analizar las posibilidades de utilizar los puertos santafesinos para el movimiento de insumos y, eventualmente, la exportación de cobre producido en San Juan.
“Ha sido muy provechosa la visita al puerto porque hemos visto que hay experiencia”, señaló Fernández, quien destacó que el operador portuario cuenta además con un socio con experiencia en cargas mineras en Chile como Ultramar.
Del puerto a la cordillera
La conexión que busca San Juan tiene el objetivo de construir una cadena logística multimodal, que combine transporte vial, ferrocarril y puertos. Los proyectos de cobre pueden exportar tanto cátodos -placas de cobre con un proceso de transformación más avanzado- como concentrados, un material con aproximadamente 30% a 35% de contenido de cobre que debe ser procesado posteriormente.
“Hay interés de parte del sector minero sanjuanino en evaluar posibles implementaciones logísticas, tanto para la importación de insumos como para la exportación de cobre”, explicó Fernández. En ese punto, el ferrocarril aparece como una pieza central. San Juan tiene actualmente conexión ferroviaria con el corredor industrial de Zárate y Campana a través del ferrocarril San Martín, utilizado, entre otras cargas, para abastecer de cal a industrias siderúrgicas.

La provincia busca además que un tramo ferroviario que conecta la capital sanjuanina con el norte provincial sea incorporado al ramal San Martín dentro del proceso de licitación que lleva adelante el Gobierno nacional. Para Fernández, mejorar el tren no sólo tiene un impacto económico por la reducción de costos y tiempos. También resulta atractivo para las compañías mineras por su menor huella de carbono frente al transporte exclusivamente por camión.
Una montaña de dólares
La magnitud de los proyectos que están detrás de esta discusión permite dimensionar la oportunidad. Fernández puso como ejemplo a Vicuña, uno de los desarrollos mineros más importantes que avanzan en San Juan.
Según detalló, el proyecto lleva entre 15 y 18 años de exploración y acumula inversiones de alrededor de u$s3.000 millones a u$s5.000 millones desde las primeras prospecciones. Para su construcción y puesta en funcionamiento, la inversión estimada ronda los u$s18.000 millones.
Si se mide por producción de cobre, Vicuña estaría entre las tres minas más grandes del mundo. En oro, se ubicaría entre las cinco principales y, por producción de plata, sería la segunda más importante a nivel global. “Cualquier proyecto minero metalífero de cobre tiene en el mundo un promedio de desarrollo hasta que empieza a producir del orden de los 18 años”, explicó Fernández.
El proyecto Los Azules, que también estuvo presente en la recorrida por Rosario, es otro de los desarrollos que San Juan busca conectar con esta nueva infraestructura. La provincia también prepara recursos propios para acompañar el proceso y viene de obtener autorización legislativa para colocar un bono por u$s600 millones, que estará destinado principalmente al financiamiento de infraestructura vial.
Qué puede venderle Santa Fe a la minería
La relación con Santa Fe no se limita a sacar cobre por los puertos. Uno de los objetivos que Fernández destacó es generar una red de proveedores complementarios.
El funcionario mencionó especialmente las oportunidades para la industria metalmecánica, la logística y los servicios. También aparecen sectores como construcción, hotelería, catering, mantenimiento mecánico y metalúrgico, alquiler de vehículos e insumos industriales.
La escala de los campamentos mineros da una idea del mercado que se abre. Fernández contó que Vicuña deberá montar un campamento de altura con unas 10.000 plazas, prácticamente una ciudad a unos 4.000 metros de altura.
En ese contexto, incluso aparecen oportunidades para la industria alimenticia y para empresas capaces de proveer equipamiento y servicios adaptados a las condiciones extremas de la alta montaña.
Un caso que ya vincula a ambos territorios es el de una empresa santafesina que ganó la licitación para construir el centro de distribución de Mercado Libre en San Juan y que, para ese proyecto, se asoció con compañías sanjuaninas.
El modelo que busca evitar San Juan
Fernández también marcó una diferencia con otros modelos de desarrollo de proveedores aplicados en provincias petroleras y mineras. San Juan sancionó una ley de desarrollo local minero que, según explicó, no establece cupos ni obliga a las compañías a comprar determinados porcentajes a proveedores locales.
La lógica es que las empresas mineras deberán identificar qué bienes y servicios necesitarán, relevar qué oferta existe en la provincia y detectar las brechas que haya entre ambas puntas. A partir de allí deberán elaborar planes de desarrollo de proveedores y empleo. “Hay que ser inteligentes y entender bien cuáles son los espacios en los cuales nos podemos complementar”, sostuvo.
Para el ministro, obligar a una compañía a comprar localmente puede terminar siendo contraproducente si el proveedor no resulta competitivo. “Me conviene tener proveedores locales competitivos que le vendan a toda la Argentina y, si es posible, que exporten al mundo”, resumió.
En ese esquema, una empresa santafesina no necesariamente tendría que trasladar toda su estructura a San Juan para participar del negocio. La normativa contempla que una firma pueda ser considerada local si acredita inversiones en la provincia, aunque Fernández aclaró que la ley todavía no está reglamentada.

Una alianza que ya está en marcha
La búsqueda de complementariedad entre ambas provincias ya tiene un marco formal. San Juan y Santa Fe cuentan con un acuerdo vigente que identifica sectores donde pueden trabajar en conjunto. La metalmecánica aparece como uno de los más evidentes. También la logística y los servicios.
“Argentina va a tener dificultades para abastecer determinados estándares”, advirtió. Por eso, entiende que el camino pasa por integrar capacidades. Y ahí es donde la provincia de Santa Fe busca jugar fuerte y convertirse en una de las puertas de salida al mundo para el cobre sanjuanino y, al mismo tiempo, en proveedor de una industria que está por mover una montaña de dólares.
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