
Hay negocios que empiezan a tomar forma con un vallado de obra, otros que se anuncian en voz baja y algunos que, por ahora, quedaron frenados en un escritorio. El recorrido de esta semana pasa por los cambios que atraviesan algunas franquicias internacionales, un barrio privado que se prepara para salir al mercado a minutos de Rosario, marcas que empiezan a mirar con más atención a la ciudad y una galería del centro que se vende llave en mano. También hay lugar para una apuesta inmobiliaria que busca romper el techo de bulevar Oroño: una torre de 84 metros que aspira a convertirse en una de las más altas de Rosario.
Remax pierde oficinas y un formato que se extingue
En el mercado inmobiliario rosarino empiezan a aparecer algunas señales de reacomodamiento dentro del negocio de las franquicias. Uno de los casos que se comenta en el sector es el de Remax, donde varios operadores estarían optando por seguir su camino con marcas propias. Uno de los movimientos más recientes es el de Joaquín Suárez, quien comunicó a sus colegas que decidió no renovar la franquicia y avanzar con un proyecto empresarial independiente. La marca Point, según informó, continuará funcionando con el mismo empuje, pero bajo una estructura propia.
El mensaje circuló entre integrantes del sector y abrió nuevas conversaciones sobre los costos, las condiciones y la conveniencia de operar bajo la reconocida franquicia inmobiliaria que a nivel global se vendió en mayo pasado. Según fuentes del mercado, durante este año ya se produjeron tres salidas de la red en Rosario, con oficinas que cerraron o están en proceso de hacerlo.
Entre los casos mencionados aparecen las sedes de San Luis y Dorrego, y Córdoba y Pueyrredón. También habría movimientos en una oficina ubicada sobre Santa Fe al 1300. Por ahora, la información circula principalmente entre operadores y no supone necesariamente un retroceso general de la marca en el negocio inmobiliario. Sí deja a la vista un cambio de época en el sector del corretaje.
De estación de servicio a una de las torres más altas de Rosario
En una esquina donde antes funcionaba una estación de servicio, proyectan un edificio de 84 metros que busca convertirse en la torre más alta de bulevar Oroño y una de las más altas de Rosario. El desarrollo se llama Complejo Orñ y es la apuesta de 3dF Desarrolladora para la esquina de 9 de julio y Oroño. “Creo que está entre los siete u ocho más altos de la ciudad”, calcula Matías Imbern, titular de la desarrolladora. El proyecto contempla una torre de planta baja, 29 pisos y terraza, con una altura que superaría ampliamente a los edificios que hoy marcan el perfil del bulevar.
La historia empezó hace casi dos años, cuando el propietario del terreno de 9 de Julio y Oroño se acercó a la firma para analizar alternativas para el predio, que había quedado baldío tras el funcionamiento de una estación de servicio de la vieja marca Esso. La reciente sanción de la normativa municipal que habilita la construcción de torres abrió la posibilidad de avanzar con un proyecto de mayor escala. Sin embargo, como el terreno se encuentra en un tramo con protección patrimonial, la iniciativa necesitó la aprobación del Concejo Municipal.

El proyecto combina 68 departamentos, 33 oficinas y cuatro locales comerciales en dúplex, además de cocheras y amenities. Las oficinas tendrán ingreso independiente y circulación propia, mientras que los locales en doble altura apuntan a darle actividad a la esquina más allá del movimiento residencial. Para Imbern, el desafío va más allá de sumar metros cuadrados en una ubicación cotizada. “La idea es tratar de llevar un tipo de arquitectura contemporánea, fresca, que de alguna manera revitalice la ciudad y el bulevar”, plantea.
La desarrolladora apuesta a que la torre cambie el perfil de Oroño en un corredor donde, según el empresario, hace más de 15 años que no se construyen edificios en altura. En una ciudad donde cada nuevo proyecto discute el equilibrio entre densificación y patrimonio, la esquina de 9 de Julio y Oroño busca dar el salto.
El barrio privado en Roldán
En el mercado de los desarrollos inmobiliarios, Pecam tiene otro proyecto en carpeta para la localidad de Roldán. Se llama Polo Lago y apunta a un segmento que busca combinar lotes amplios, entorno verde y un formato de barrio cerrado. La iniciativa se desarrollará sobre un campo ubicado antes de llegar al casco urbano de Roldán, en las inmediaciones de la autopista y el acceso por la ruta A012. El proyecto contempla alrededor de 400 lotes, con superficies promedio de 600 metros cuadrados.

La propuesta tiene un elemento que la distingue dentro de la oferta de la zona: el plan es conservar parte del casco histórico del campo y su arboleda, integrándolos al desarrollo. La idea es que el emprendimiento mantenga parte de la identidad del predio y no sea solamente un loteo más. Según adelantaron desde la empresa, el proyecto ya avanzó en distintas instancias de gestión y está a la espera de resolver los últimos pasos para su presentación comercial. La expectativa es poder definir ese proceso entre octubre y noviembre.
Un complejo deportivo en pausa
No todos los proyectos avanzan al mismo ritmo. La iniciativa de la inmobiliaria Dunod para desarrollar un espacio deportivo y gastronómico en el predio del hiper Carrefour en Circunvalación quedó, por ahora, en línea de espera. El proyecto contempla canchas de fútbol, bar y vestuarios, y busca aprovechar un terreno de grandes dimensiones para sumar una propuesta recreativa. Sin embargo, esta semana el expediente quedó en estudio dentro de la comisión de Planeamiento del Concejo Municipal.

Una galería en venta con historia
En pleno microcentro rosarino hay una propiedad que busca una nueva oportunidad. Se trata del histórico inmueble de Sarmiento 778, entre Córdoba y Santa Fe, donde funcionaron la Galería del Patio, el cine y teatro Arteón y la tradicional confitería Paco Tío. Ahora se ofrece a la venta por u$s1.050.000 y en alquiler por u$s7.5000 mensuales.
El edificio tiene una fuerte marca en la memoria cultural y comercial de Rosario. En la planta alta funcionó durante décadas el Arteón, un espacio emblemático para el teatro independiente y el cine, inaugurado allí a fines de 1968. La sala llegó a ser incendiada en 1972 y fue reconstruida dos años después. En la planta baja, Paco Tío fue durante casi medio siglo un punto de encuentro para los rosarinos.

Con el paso del tiempo, el complejo atravesó distintas etapas, con locales vacíos y proyectos que buscaron recuperar su actividad. En 2024 volvió a abrir con una propuesta renovada bajo el nombre de Paseo Star, que combinaba locales comerciales, gastronomía y espectáculos. Sin embargo, el emprendimiento no duró ni un año.
La propiedad reúne más de 1.000 metros cuadrados construidos, distribuidos entre subsuelo, planta baja y planta alta. Cuenta con 15 locales, un espacio apto para bar o restaurante y un sector preparado para cine o teatro. La publicación de Posto Propiedades la presenta como una alternativa para inversores, empresas o marcas que busquen una superficie amplia y con posibilidades de reconversión.
Miniso prepara su llegada a Rosario
En el comercio minorista también empiezan a aparecer señales de expansión. Miniso tiene a Rosario dentro de sus planes para 2027, según indicaron fuentes vinculadas a la estrategia de crecimiento de la marca en el interior del país. La cadena de origen chino viene ampliando su presencia en Argentina con locales que combinan productos para el hogar, tecnología, cosmética, juguetes, accesorios, peluches y artículos de diseño, además de colecciones asociadas a personajes y franquicias de la cultura pop.

Su propuesta apunta a un público amplio, con productos de precio accesible y una experiencia de compra muy apoyada en el diseño de los locales y en la rotación de novedades. La compañía viene sumando puntos de venta en centros comerciales y tiene previsto continuar su expansión en el país. Rosario aparece entre los mercados que busca incorporar, aunque por ahora no trascendieron la ubicación ni la fecha concreta de apertura.
Dean & Dennys se mueve en el Alto Rosario
Por ahora, la información se maneja como una posibilidad dentro de los movimientos que se están cocinando en el centro comercial. No hay, al menos por el momento, una confirmación pública sobre la operación ni una fecha de apertura.
La costa suma otra apuesta gastronómica
En la costanera central también hay movimiento. El antiguo gimnasio vidriado ubicado junto a Don Ferro, Flora Sunset Bar y los salones Vista Río empieza a mostrar señales de avance para una nueva etapa. El espacio forma parte del complejo Puerto España y la propuesta impulsada por la familia Marshall junto con un grupo inversor apunta a transformarlo en un establecimiento gastronómico con cafetería, heladería y restaurante.

La idea es aprovechar la estructura vidriada y las vistas al Paraná para ofrecer distintas alternativas a lo largo del día. En la planta baja se proyecta un espacio con capacidad estimada para entre 80 y 90 personas, mientras que el restaurante del nivel superior podría sumar entre 50 y 70 cubiertos. La iniciativa busca complementar la oferta que ya funciona en el complejo, donde conviven la parrilla Don Ferro, Flora Sunset Bar y el salón de eventos Vista Río, operado por Marshall Catering. Por ahora, el proyecto empieza a tomar forma con la instalación del vallado de obra en el predio.
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