
La investigación por presunto enriquecimiento ilícito contra el exjefe de Gabinete Manuel Adorni sumó este lunes un nuevo elemento. Laura Schiuma, directora general de la Subsecretaría de Comunicación y Actos de Gobierno, declaró como testigo ante el fiscal Gerardo Pollicita y confirmó que le prestó su tarjeta de crédito al exfuncionario para adquirir un monitor gamer valuado en $2.185.000.
La funcionaria, cuya área dependía de la Jefatura de Gabinete, se presentó en los tribunales de Comodoro Py luego de ser citada por la Justicia. Su testimonio se produjo después de que los investigadores detectaran que Adorni realizó distintas compras utilizando tarjetas de crédito pertenecientes a terceros, en su mayoría empleados de la Vocería Presidencial y de otras dependencias bajo su órbita.
Durante su declaración, Schiuma explicó que había acordado con quien entonces era su jefe que el dinero de la compra sería reintegrado en efectivo. El dispositivo adquirido fue un Samsung Odyssey OLED G8, cuya operación quedó registrada el 19 de agosto de 2025, cuando Adorni todavía no ocupaba el cargo de jefe de Gabinete y percibía un salario cercano a 3,5 millones de pesos mensuales.
La citación surgió luego de que la Justicia analizara informes bancarios solicitados a distintas entidades financieras. En esa investigación se detectó que Adorni había vinculado a su cuenta de Mercado Pago tarjetas de crédito pertenecientes a otras personas, lo que permitió reconstruir las operaciones realizadas e identificar tanto a los titulares de los plásticos como a los bienes adquiridos.

Los investigadores también identificaron un patrón similar en otras compras. Entre ellas aparecen proyectores abonados con dos tarjetas de crédito pertenecientes a Luis Enrique Aluju, coordinador de Información de Gobierno de la Dirección de Información Pública. Esas adquisiciones fueron realizadas apenas seis días antes de la compra del monitor gamer.
Según la hipótesis que maneja la Justicia, tanto el monitor como los proyectores habrían sido destinados a equipar la vivienda de Adorni en el country Indio Cuá, ubicado en Exaltación de la Cruz.
En paralelo, el fiscal Pollicita ordenó nuevas medidas para reconstruir la evolución patrimonial del exfuncionario. Entre ellas, solicitó a la Dirección de Asistencia Judicial en Delitos Complejos y Crimen Organizado (DAFI) un informe técnico sobre el patrimonio de Manuel Adorni y de su esposa, Bettina Angeletti.
Ese estudio será una de las pruebas centrales del expediente, ya que permitirá comparar los ingresos declarados con la evolución de sus bienes, entre los que figuran un departamento en Caballito, una casa en Indio Cuá y ahorros en pesos y dólares, con el objetivo de determinar si existen inconsistencias patrimoniales que requieran mayores explicaciones.

El avance de la causa se produjo pocos días después de que Adorni presentara su renuncia como jefe de Gabinete, decisión que, según expresó, estuvo motivada por la presión generada por la investigación judicial.
“Usted sabe todo lo que he sufrido durante todo este tiempo. Los interminables ataques mediáticos que he soportado me han llevado a tener que pedirle que esta vez me acompañe, para poder cerrar este ciclo en pos de protegerme a mí y a mi familia”, manifestó el ahora exfuncionario al anunciar su salida del cargo.
Además, sostuvo que la situación trascendió el plano político y afectó a su entorno más cercano. “Las operaciones mediáticas han ido al extremo, no solo contra mí, sino contra mi mujer, mis pequeños hijos, mis amigos, mi familia y hasta mis vecinos y allegados”, remarcó.
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