
El periodista Luis Novaresio y el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, protagonizaron un fuerte intercambio público por la decisión del Gobierno de Javier Milei de impulsar la derogación de la Ley 25.542, conocida como Ley de Defensa de la Actividad Librera o Ley del Libro.
La discusión comenzó cuando Novaresio cuestionó la eliminación de la norma y advirtió que la medida podría afectar a las librerías y editoriales independientes de todo el país. En respuesta, Sturzenegger defendió la iniciativa oficial y aseguró que la legislación vigente impide ofrecer descuentos sobre los libros, lo que —según sostuvo— encarece el acceso a la cultura.
El periodista rosarino expresó su postura a través de sus redes sociales y calificó como una forma de “maldad” la intención de modificar el esquema actual.
“La crueldad al pretender hacer desaparecer librerías y editoriales independientes, en cada barrio de cada ciudad o pueblo es un modo sofisticado de la maldad”, escribió Novaresio.
La crueldad al pretender hacer desaparecer librerías y editoriales independientes, en cada barrio de cada ciudad o pueblo es un modo sofisticado de la maldad
— luis novaresio (@luisnovaresio) July 23, 2026
Horas después, Sturzenegger respondió públicamente y aseguró estar “en las antípodas” del planteo del periodista. El funcionario afirmó que la ley establece un precio uniforme para los libros en todo el país y que limita la posibilidad de vender ejemplares con descuentos.
“La ley que proponemos derogar solo prohíbe que se ofrezcan descuentos sobre los libros. Sí, lo que leíste (y no es un fake): en Argentina existe una ley que no te permite vender libros baratos, te obliga a venderlos a un precio uniforme en todo el país”, señaló el ministro.
Sturzenegger ejemplificó su argumento con el caso de un librero que, según relató, intentó vender un ejemplar de “Las Crónicas de Narnia” a $40.000, pero debió elevar el precio a $99.000 porque la normativa establecía un único valor autorizado.
El titular de la cartera de Desregulación sostuvo que eliminar la ley permitirá una mayor competencia entre vendedores y facilitará que más personas puedan acceder a los libros. Además, cuestionó que la protección a las librerías tradicionales termine perjudicando a los consumidores.
“Me pregunto en qué planeta, en qué universo, podría uno oponerse a que los libros lleguen más baratos a los consumidores. Me pregunto cómo puede ser que alguien piense que se defiende la cultura con libros caros e inaccesibles”, expresó.
Una vez más me encuentro en las antípodas del pensamiento de @luisnovaresio que habla de crueldad por querer derogar la Ley 25.542. Me pregunto si Luis habrá leído lo que dice la ley. Me imagino que no, porque la ley que proponemos derogar solo prohíbe que se ofrezcan descuentos… https://t.co/VlIHBgc8ae
— Fede Sturzenegger (@fedesturze) July 25, 2026
El funcionario también rechazó que la medida implique una amenaza para la diversidad cultural y argumentó que la expansión de los canales digitales garantiza actualmente una mayor disponibilidad de títulos.
“No se entiende por qué Novaresio piensa que eso los haría desaparecer. Simplemente tendrían que competir como hacen muchas otras actividades”, afirmó Sturzenegger.
En su respuesta, Sturzenegger planteó que la diferencia entre ambas posiciones responde a una discusión más amplia sobre el rol del Estado y la defensa de la libertad individual. Según explicó, el Gobierno prioriza reducir costos para los consumidores mientras que, desde su perspectiva, Novaresio pone el foco en proteger a un sector específico de la industria.
“La diferencia de visiones radica en dónde se pone la centralidad. El presidente Milei pone la centralidad siempre en el individuo y su libertad”, sostuvo el ministro.
En esa línea, comparó el debate por la Ley del Libro con otras reformas que impulsa la administración libertaria, como las vinculadas al sistema farmacéutico, el mercado inmobiliario o la actividad marítima.
A mi no me hacen falta más que tantos carvateres, ministro. 1) la diferencia es cultural. Es cierto. Yo sí creo en la
Cultura de autores y libreros argentinos apoyados por el estado. 2). Quizá sí invierte su precioso tiempo para responderme en recibir UNA VEZ a toda la… https://t.co/98aG7HHbBS— luis novaresio (@luisnovaresio) July 25, 2026
Sturzenegger argumentó que muchas regulaciones actuales generan beneficios para determinados sectores mediante restricciones estatales que, según su visión, terminan aumentando los costos para la sociedad. “Es la diferencia entre defender un negocio protegido por una ley, o pensar en la gente”, remarcó.
Por su parte, Novaresio volvió a responderle al ministro y ratificó su postura a favor de un rol activo del Estado en el sector cultural. También cuestionó el tono utilizado por Sturzenegger y reclamó una instancia de diálogo con representantes de la industria editorial.
“A mí no me hacen falta más que 50 caracteres, ministro. La diferencia es cultural. Es cierto. Yo sí creo en la cultura de autores y libreros argentinos apoyados por el Estado”, respondió el periodista.
Además, le pidió al funcionario que mantenga reuniones con los actores involucrados antes de avanzar con la reforma. “Quizá si invierte su precioso tiempo para responderme en recibir una vez a toda la industria del libro, se ahorra sus adjetivos nacidos de la soberbia. Recuerde: usted es un servidor público. Inquilino del poder”, concluyó Novaresio.
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