
El juicio que investiga las responsabilidades por la muerte de Diego Armando Maradona sigue agregando capítulos claves para poder esclarecer lo ocurrido aquel día de noviembre del 2020. El próximo martes 9 de junio será una nueva sesión, cuando dos de los acusados acepten declarar ante el Tribunal Oral en lo Criminal N.º 7 de San Isidro.
Se trata de Mariano Perroni, coordinador de enfermeros, y Nancy Edith Forlini, jefa de cuidados domiciliarios de Swiss Medical, ambos están imputados por el presunto delito de homicidio simple con dolo eventual en la causa que busca determinar si existieron negligencias durante la internación domiciliaria del exfutbolista.
Según trascendió, Perroni responderá preguntas de todas las partes involucradas en el proceso, mientras que Forlini solo contestará las consultas formuladas por sus abogados defensores, Nicolás D’Albora y Agustín Varela.
Ambos profesionales de la salud tuvieron participación directa en la organización y supervisión del sistema de atención médica que acompañó a Maradona durante sus últimos días en la vivienda del barrio privado San Andrés, en Tigre.
Ambos integraban el grupo de WhatsApp denominado “Tigre”, creado para coordinar el seguimiento sanitario del ex capitán de la Selección argentina. En ese chat también participaban médicos, enfermeros, kinesiólogos y representantes administrativos de Swiss Medical y de la empresa Medidom.
La fiscalía sostiene que ese intercambio puede aportar elementos clave para reconstruir las decisiones médicas adoptadas durante la internación domiciliaria.

Burlando pidió detener a una testigo
La última audiencia estuvo marcada por un momento de fuerte tensión cuando Fernando Burlando, abogado de Dalma y Gianinna Maradona, solicitó la detención de Nelsa Marilyn Pérez, empleada administrativa de Medidom. El letrado consideró que la mujer incurrió en falso testimonio al responder preguntas vinculadas al servicio brindado por la empresa encargada de los cuidados domiciliarios.
Sin embargo, el pedido fue rechazado por los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón, quienes concluyeron que no existían elementos suficientes para considerar que la testigo hubiera mentido deliberadamente. “No se advirtió una manifestación deliberadamente mendaz como para imputarle el delito de falso testimonio y mucho menos para ordenar su detención”, sostuvo Gaig durante la audiencia.
Las visitas médicas que no se concretaron
Durante su declaración, Pérez recordó que la familia había solicitado la presencia permanente de enfermeros, preferentemente hombres, además de visitas periódicas de un neurólogo y un médico clínico.
La administrativa señaló que el médico Pedro Di Spagna visitó la vivienda el 12 de noviembre de 2020 y que intentó regresar el día 18 junto a un nutricionista, aunque en esa oportunidad no pudieron ingresar. “No los dejaron pasar”, afirmó la testigo ante el tribunal.
Además, identificó a Nancy Forlini como el principal nexo entre la familia Maradona, Swiss Medical y los médicos tratantes, Leopoldo Luque y Agustina Cosachov.
El pedido de internación domiciliaria
También declaró Walter Espeche, auditor médico de Swiss Medical, quien reveló que el 4 de noviembre de 2020 recibió una solicitud para gestionar una internación domiciliaria de Maradona.
El requerimiento había sido realizado por la psiquiatra Agustina Cosachov, aunque finalmente no se concretó porque el exfutbolista fue derivado desde la Clínica Ipensa al sanatorio Olivos, donde fue intervenido quirúrgicamente por un hematoma subdural.
Espeche explicó que, tras esa derivación, dejó de intervenir en el caso porque el tratamiento pasó a desarrollarse en la zona norte del conurbano bonaerense. Con las declaraciones previstas para la próxima semana, el juicio vuelve a centrarse en el funcionamiento del sistema de atención médica dispuesto para Maradona y en el rol que desempeñó cada uno de los profesionales acusados en los días previos a su fallecimiento, ocurrido el 25 de noviembre de 2020.
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