
Foto: Farid Dumat Kelzi.
El Gobierno nacional comenzó a coordinar con la Ciudad de Buenos Aires un eventual operativo de recibimiento para la Selección argentina una vez finalizado el Mundial, en caso de que el equipo regrese al país tras disputar la final. Mientras aguardan una definición de los jugadores, en la Casa Rosada trabajan sobre distintos escenarios vinculados con la llegada del plantel, los traslados, la seguridad y una posible celebración en Plaza de Mayo o en las inmediaciones de Balcarce 50.
Desde el Ejecutivo aclararon que todavía no existe una comunicación formal con la AFA ni una respuesta del plantel sobre una eventual visita a la sede del Gobierno. Sin embargo, ya se activaron contactos entre organismos nacionales, el gobierno porteño y las fuerzas de seguridad para estar preparados ante cualquier definición.
Uno de los principales puntos que aún resta definir es el aeropuerto por el que arribará la delegación. En Nación explican que el esquema de seguridad cambiará según el equipo aterrice en Ezeiza o en Aeroparque, ya que esa decisión impactará sobre los recorridos, los cortes de tránsito y la intervención de las distintas fuerzas.
En ese marco, el Gobierno adelantó que la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) será la encargada de coordinar el operativo en las terminales aéreas.

Coordinación con la Ciudad y las fuerzas de seguridad
La Casa Rosada ya abrió conversaciones con el gobierno porteño para organizar un posible operativo en caso de que la celebración se realice en Plaza de Mayo o frente a la sede gubernamental.
En Balcarce 50 aseguran que, si los futbolistas aceptan utilizar el histórico balcón presidencial, la prioridad será evitar desbordes, garantizar corredores seguros y separar el homenaje institucional de cualquier intento de utilización política.
El esquema de seguridad también dependerá del recorrido elegido por la delegación. Si el traslado se desarrolla dentro de la Ciudad de Buenos Aires, trabajará la Policía de la Ciudad. En cambio, si el plantel llega por Ezeiza o atraviesa municipios bonaerenses, intervendrá la Policía de la Provincia de Buenos Aires. En ambos casos, el Gobierno nacional mantendrá la coordinación general, la seguridad aeroportuaria y los objetivos federales.

Foto: Farid Dumat Kelzi.
Hasta el momento, el Ejecutivo no inició conversaciones oficiales con la provincia de Buenos Aires. Desde la administración bonaerense aseguraron que aún no recibieron ningún llamado, aunque señalaron que pondrán “todo a disposición”, tal como ocurrió durante el recibimiento de la Selección campeona del Mundial de Qatar 2022.
En paralelo, el Gobierno admite que toda la planificación depende primero de la decisión del plantel. En Nación esperan una respuesta de los jugadores y todavía evalúan cómo realizar el ofrecimiento para que la delegación pueda concurrir a la Casa Rosada. “No está previsto enviar una carta. Se está definiendo”, señalaron desde despachos oficiales.

Foto: Farid Dumat Kelzi.
La situación también presenta una dificultad política: el vínculo entre el Gobierno y el presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia, atraviesa uno de sus momentos de mayor tensión debido a la causa de ARCA y a los intentos oficiales de avanzar con controles y veedores sobre la asociación.
En el oficialismo reconocen que actualmente no existen canales fluidos con la conducción del fútbol argentino.

Foto: Farid Dumat Kelzi.
Pese a ese escenario, en Balcarce 50 sostienen que la coordinación del operativo de seguridad no debería verse afectada. La intención es separar las diferencias con Tapia de la organización institucional y presentar la sede del Gobierno únicamente como un espacio disponible para los futbolistas.
Además, la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) ya fue incorporada al análisis preventivo del operativo. El organismo trabaja sobre información vinculada con posibles concentraciones, riesgos de desborde, puntos sensibles y la coordinación entre las distintas jurisdicciones.

Foto: Farid Dumat Kelzi.
Por último, en la Casa Rosada aseguran que existe una instrucción política directa del presidente Javier Milei: si la Selección argentina decide salir al balcón, no habrá funcionarios presentes y el edificio permanecerá únicamente bajo custodia del personal de Casa Militar.
El objetivo, explican, es evitar que la celebración pueda interpretarse como una imagen partidaria o como un intento de capitalizar políticamente el desempeño del seleccionado nacional.
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