
Nazareno Casero atraviesa un presente marcado por el teatro. El actor llegará a Rosario para presentar “Bebé Reno”, una propuesta que describe como una experiencia teatral inmersiva, intensa y diferente a otros unipersonales. Antes de su llegada a la ciudad, pasó por Todo Pasa, de Radio Boing 97.3, donde contó detalles de la obra y repasó distintos momentos de su extensa trayectoria.
La función será el sábado 26 de septiembre en La Comedia, en el marco del Festival FAE. Las entradas se encuentran disponibles a través de Alpogo.
Una obra que busca incomodar
“Bebé Reno” parte de una historia atravesada por el acoso, la obsesión y los vínculos difíciles de cortar. En escena, Casero es el único actor, aunque el protagonista no está realmente solo: los demás personajes aparecen mediante proyecciones, audios y otros recursos que forman parte de la puesta. “Si bien yo soy el único actor en escena, están todos los otros personajes”, explicó Casero durante la entrevista.
La propuesta busca que el espectador se sumerja en la situación que atraviesa el protagonista y experimente parte del agobio que genera ese vínculo. “Se siente ese agobio del protagonista siendo acosado. Eso está presente”, contó.
Pero para el actor, uno de los aspectos centrales de la obra está en que la historia no plantea una división sencilla entre buenos y malos. El protagonista también queda involucrado en aquello que padece y la obra explora justamente esa contradicción. “No cae en la victimización. En ningún momento es tipo ‘soy víctima de esto’. Te dice: ‘Soy víctima y partícipe, y me quiero matar pero no puedo soltar’”, explicó.
Esa dualidad es, para Casero, una de las características que hacen que la obra resulte tan cercana. “Creo que toca tantas teclas que en alguna te toca y te toca de refilón, te pega de lleno”, sostuvo.
El lado más incómodo de las redes y los vínculos
Aunque la historia se centra en una situación particular, Casero encuentra en “Bebé Reno” un vínculo evidente con algunas dinámicas actuales. Durante la charla en Radio Boing, los conductores plantearon el paralelismo entre lo que sucede en la obra y las relaciones que se construyen y desarrollan a través de las redes sociales.
Para el actor, esa conexión está presente porque la historia permite reconocerse en distintos comportamientos. “Es muy actual”, aseguró. Y agregó: “La ves y es como: ‘Okay, sí. Mirá, no me impactó de lleno porque tengo un relacionamiento menos tóxico, pero esto lo veo’. Está cerca”.
La obra, de esta manera, no se limita a contar una historia de acoso, sino que propone al público preguntarse qué lugar ocupa cada uno dentro de determinadas situaciones. “¿De qué lado del mostrador estoy?”, planteó Casero al explicar el efecto que busca generar la puesta.

Un desafío arriba del escenario
La particularidad de “Bebé Reno” también supone una exigencia técnica para el actor. Aunque está solo físicamente en escena, debe interactuar con las voces y los elementos que forman parte de la puesta. “No puede fallar”, remarcaron durante la entrevista.
Casero coincidió y explicó que trabaja con voces disparadas y que sus intervenciones deben tener una precisión muy específica para que todo funcione. “Tu texto tiene que tener una precisión para agarrar a quien dispara el texto”, detalló. Ese mecanismo es parte de lo que convierte a la obra en una experiencia diferente para el público.
El actor aseguró que recibió comentarios de espectadores que vivieron la función de manera particularmente intensa: “Me agarré de la butaca”, recordó sobre una de las reacciones. “Es una obra que es intensa, tiene una buena duración”, resumió.
De Maradona a “Bebé Reno”
La llegada de Casero a Rosario también sirve como excusa para repasar una carrera que lo llevó por personajes y universos muy diferentes.
Uno de los más importantes fue Diego Maradona, a quien interpretó en la serie dedicada al futbolista. Casero recordó el enorme desafío que significó ponerse en la piel de una figura tan reconocida.
“Fue una gran experiencia. Fue una aventura increíble”, contó. También recordó la presión que sintió al asumir el papel: “Si llego a hacer mal de Diego, yo mismo me pongo mi cabeza en una plaza”.
Con el tiempo, el personaje se convirtió en uno de los trabajos más destacados de su carrera. Para Casero, además, la vida de Maradona tenía una característica particular: parecía imposible de inventar. “Si yo te la presento como un guion y no te digo que es la vida de Diego, me lo rebotás porque decís: ‘No, demasiado fantasiosa’”, explicó.

El actor detrás de los personajes
Casero también habló sobre otros trabajos que lo marcaron, como El joven Simulador, Crónica de una fuga y El clan, además de recordar a Maguila, uno de los personajes que más lo alejaron de sí mismo. “Es de los pocos personajes en los que no me reconozco”, señaló sobre Maguila.
La posibilidad de cambiar completamente de registro aparece también en “Bebé Reno”, aunque desde un lugar diferente: en este caso, el desafío no está solamente en construir un personaje, sino en sostener prácticamente toda la obra sobre sus hombros. Y es justamente esa exposición la que, según Casero, convierte a la propuesta en una experiencia teatral particular.
Alfredo Casero y una infancia entre artistas
Hijo de Alfredo Casero, Nazareno también tuvo una infancia atravesada por el humor y la actuación. Su primera aproximación al mundo de Cha Cha Cha ocurrió cuando todavía era muy chico. Allí compartió momentos con figuras como Diego Capusotto, Fabio Alberti, Mex Urtizberea y Alejandra Flechner.
Casero recordó que la lógica del programa consistía muchas veces en intentar no reírse. “Lo que tenía Cha Cha Cha era que no era reírnos y que todo el mundo vea que te estás tentando en cámara. Al revés, se penaba la de reírte”, explicó.

Con el paso de los años, Nazareno construyó su propio recorrido y se alejó de la idea de ser simplemente “el hijo de”.
Al hablar de su relación con sus padres, destacó especialmente la libertad que tuvo para elegir su propio camino. “Tanto mi padre como mi madre nos han dado mucha libertad y hemos hecho lo que quisimos”, sostuvo.
La cita en Rosario
Después de recorrer cine, televisión, fútbol, familia y algunos de sus personajes más recordados, Casero vuelve a poner el foco en el escenario.
El sábado 26 de septiembre, presentará “Bebé Reno” en La Comedia, como parte del Festival FAER. “Es una experiencia teatral totalmente corrida de lo que estamos acostumbrados”, definió.
Y cerró con una invitación al público rosarino: “Es una obra festivalera y estoy feliz de estar en el FAER”.
Una oportunidad para ver a Nazareno Casero en un registro diferente, solo sobre el escenario pero acompañado por un universo de voces, imágenes y situaciones que buscan algo más que entretener: poner al espectador frente a sus propios límites en los vínculos y preguntarle de qué lado está.
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