
Los mercados internacionales reaccionaron con fuerza al acuerdo entre Estados Unidos e Irán para poner fin al conflicto en Oriente Medio. Este jueves, los precios del petróleo profundizaron su caída ante la expectativa de una mayor oferta mundial de crudo y la normalización del tránsito marítimo por el estratégico estrecho de Ormuz.
En las primeras operaciones de la jornada, el barril de West Texas Intermediate (WTI), referencia en Estados Unidos, cayó un 3,4% y se ubicó en 74,18 dólares. En paralelo, el Brent del Mar del Norte, utilizado como referencia internacional, retrocedió un 3,02% hasta los 77,15 dólares por barril.
La baja amplía una tendencia que comenzó días atrás, cuando los operadores empezaron a descontar la posibilidad de que el petróleo iraní vuelva progresivamente a los mercados internacionales tras años de restricciones y sanciones.
Aunque los valores actuales continúan por encima de los aproximadamente 70 dólares que predominaban antes del inicio de la guerra, quedaron muy lejos de los picos superiores a los 100 dólares por barril que se registraron durante los momentos de mayor tensión en la región.
Qué establece el acuerdo
El pacto firmado entre Washington y Teherán prevé una negociación de 60 días para alcanzar un acuerdo definitivo sobre el programa nuclear iraní. Mientras tanto, contempla una reducción de las reservas de uranio altamente enriquecido por parte de Irán y el levantamiento de sanciones estadounidenses que limitaban sus exportaciones petroleras.
La posibilidad de que millones de barriles adicionales ingresen al mercado fue interpretada por los inversores como una señal clara de incremento de la oferta global, impulsando ventas masivas en los mercados energéticos.
A esto se suma otro punto clave del acuerdo: la reapertura total del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes del planeta para el transporte de petróleo y gas. Según lo pactado, Irán permitirá nuevamente el tránsito sin restricciones ni peajes por ese corredor estratégico, mientras que el flujo comercial debería recuperar su capacidad plena en un plazo máximo de 30 días.
La normalización de esta vía redujo considerablemente la denominada “prima de riesgo geopolítico”, uno de los factores que había impulsado el encarecimiento del petróleo durante los meses de conflicto.
Las amenazas de Trump y la reacción del mercado
De todos modos, por más optimismo de parte de los mercados, el presidente estadounidense, Donald Trump, mantuvo un tono desafiante respecto a Irán. Durante una intervención realizada en la cumbre del G7 en Francia, advirtió que Estados Unidos podría retomar los bombardeos si el régimen iraní incumple los compromisos asumidos.
Las declaraciones generaron una recuperación momentánea en las cotizaciones durante la jornada anterior, aunque el mercado volvió rápidamente a enfocarse en las perspectivas de mayor producción y oferta energética.
¿Puede seguir bajando el petróleo?
A pesar de la fuerte caída registrada en los últimos días, algunos analistas consideran que existen factores capaces de limitar nuevas bajas en el corto plazo. Entre ellos aparecen las dudas sobre la velocidad con la que el petróleo iraní volverá efectivamente al mercado y la cautela de algunas compañías navieras para operar nuevamente en la región tras meses de conflicto.
Además, especialistas advierten que la demanda mundial continúa creciendo y podría absorber parte del incremento de producción previsto. Sin embargo, los pronósticos de mediano plazo apuntan hacia un escenario de abundancia energética.
La Agencia Internacional de Energía (AIE) estima que, si el acuerdo se implementa con éxito y el estrecho de Ormuz recupera plenamente su funcionamiento, el mercado petrolero podría pasar de una situación de escasez a un excedente considerable.
Según sus previsiones, la producción global superaría la demanda en alrededor de 5 millones de barriles diarios durante 2027, impulsada principalmente por el regreso del petróleo de Medio Oriente a los mercados internacionales.
Impacto en la economía global
La baja del petróleo fue recibida con optimismo por los mercados financieros. En Asia, las principales bolsas registraron fuertes avances y algunos índices alcanzaron máximos históricos. Los inversores consideran que una energía más barata podría aliviar las presiones inflacionarias que afectan a numerosas economías y favorecer una recuperación más sólida de la actividad global.
No obstante, el panorama sigue condicionado por otros factores, entre ellos la política monetaria de Estados Unidos. La Reserva Federal mantuvo sin cambios las tasas de interés, aunque varios de sus integrantes consideran que podrían ser necesarias nuevas subas antes de fin de año para contener la inflación.
Por ahora, el acuerdo entre Estados Unidos e Irán logró devolver algo de calma a los mercados energéticos y abrió una nueva etapa para una región que durante meses mantuvo en vilo a la economía mundial.
Comentarios