
El Gobierno nacional puso en marcha una nueva ronda de negociaciones con los gobernadores del Norte Grande, en busca de garantizar los votos para que el proyecto de Zonas Frías pueda convertirse en ley en el Senado. La discusión energética abrió, además, una nueva demanda de las provincias del norte: contar con un esquema de beneficios para los hogares que durante el verano enfrentan un fuerte aumento del consumo eléctrico por las altas temperaturas.
La Casa Rosada intenta evitar que ambos reclamos queden mezclados en una misma iniciativa. La alternativa que comenzó a tomar forma es avanzar primero con el proyecto que ya fue aprobado por Diputados y trabajar luego en un régimen específico para las denominadas “zonas cálidas”.
Una negociación clave para el oficialismo
El jefe de Gabinete, Diego Santilli, asumió un rol central en las conversaciones con los mandatarios provinciales. El objetivo es llegar a la reunión del Norte Grande, que se realizará en Posadas, con una posición que permita garantizar el acompañamiento de los senadores vinculados a esas provincias.
La importancia del acuerdo radica en la composición del Senado. Sin una mayoría propia, el oficialismo necesita construir consensos con bloques provinciales y aliados para sacar adelante sus principales iniciativas.
El encuentro reunirá a los gobernadores Hugo Passalacqua, Gustavo Sáenz, Osvaldo Jaldo, Raúl Jalil, Carlos Sadir, Leandro Zdero, Juan Pablo Valdés, Elías Suárez, Ricardo Quintela y Gildo Insfrán, pese a las diferencias políticas que mantienen entre sí y con el Gobierno nacional.

El planteo que llega desde las provincias
El reclamo de los gobernadores parte de una cuestión concreta: el impacto que tienen las temperaturas extremas sobre el consumo de electricidad.
Mientras las denominadas Zonas Frías cuentan con un régimen que contempla el mayor gasto energético destinado a calefacción, los mandatarios norteños sostienen que en sus territorios ocurre algo similar durante el verano por el uso intensivo de aires acondicionados y otros sistemas de refrigeración.
La intención es que ese mayor consumo sea contemplado mediante algún tipo de tarifa diferencial, aunque todavía no existe un esquema definitivo. Antes deberán establecerse los criterios para determinar quiénes accederían al beneficio y cuál sería su impacto sobre las cuentas públicas.
Una agenda que también incluye obras
Las conversaciones con los gobernadores tendrán además un componente de gestión. Santilli y el ministro de Economía, Luis Caputo, viajarán a Catamarca para avanzar con la Red de Acueductos y Plantas Potabilizadoras Albigasta, una obra financiada por el Banco Interamericano de Desarrollo.
El proyecto contempla una inversión de casi $100.000 millones, la construcción de dos plantas potabilizadoras y unos 50 kilómetros de acueductos. Se estima que beneficiará a 35.900 habitantes de Catamarca y Santiago del Estero.
La agenda muestra que la Casa Rosada busca fortalecer el vínculo con los gobernadores no solo a través de la negociación legislativa, sino también mediante proyectos de infraestructura con impacto directo en las provincias.
El próximo paso
El encuentro en Posadas será determinante para conocer si el oficialismo logra ordenar el escenario. La apuesta consiste en que los gobernadores acompañen la aprobación de Zonas Frías y, a cambio, obtengan un compromiso para discutir por separado una solución para los hogares afectados por el calor extremo.
El desafío posterior será definir cuánto costará el nuevo esquema, cómo se financiará y qué regiones quedarán incluidas. Todo eso deberá compatibilizarse con el objetivo del Gobierno de reducir los subsidios energéticos.
Por ahora, la negociación busca evitar un nuevo choque entre Nación y provincias y, sobre todo, conseguir que el proyecto de Zonas Frías llegue al Senado con los votos necesarios para completar su recorrido legislativo.
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