
La tensión en Medio Oriente volvió a escalar este miércoles luego de que el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) confirmara el final de una cuarta oleada de bombardeos sobre territorio iraní y anunciara la reanudación del bloqueo naval contra los puertos y costas de Irán. La medida marca el quiebre del Memorando de Entendimiento de Islamabad, acuerdo que había suspendido temporalmente las hostilidades y que el presidente estadounidense, Donald Trump, dio por terminado.
Con el restablecimiento del bloqueo marítimo, Washington busca aumentar la presión sobre Teherán en medio de un conflicto que continúa profundizándose y que genera preocupación por su impacto en la estabilidad regional y en los mercados energéticos internacionales.
Irán respondió con nuevos ataques
Tras la ofensiva estadounidense, Irán lanzó una nueva serie de ataques contra bases militares de Estados Unidos ubicadas en Jordania, Bahréin y Kuwait.
Las autoridades jordanas informaron que sus sistemas de defensa aérea interceptaron y destruyeron tres misiles balísticos iraníes antes de que alcanzaran sus objetivos. En tanto, Bahréin y Kuwait confirmaron que activaron operaciones de respuesta y reforzaron sus dispositivos de seguridad ante la escalada militar.
La advertencia de Donald Trump
Antes del reinicio de los bombardeos, Donald Trump había endurecido su discurso y lanzó una fuerte advertencia al régimen iraní, condicionando el cese de las operaciones militares a la apertura de negociaciones.
“Vamos a dejar fuera de combate todas sus centrales eléctricas. Vamos a dejar fuera de combate todos sus puentes, a menos que se sienten a la mesa y negocien”, afirmó el mandatario estadounidense.
Las declaraciones reflejan la estrategia de Washington de incrementar la presión militar y económica para forzar un acuerdo de alto el fuego con Teherán.
El estrecho de Ormuz continúa cerrado
Por su parte, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) ratificó que el estrecho de Ormuz permanecerá cerrado mientras continúen las operaciones militares de Estados Unidos.
Se trata de uno de los pasos marítimos más estratégicos del mundo, ya que por esa vía circula cerca del 20% del petróleo y del gas natural comercializado a nivel global. El cierre mantiene en alerta a los mercados internacionales por el posible impacto en el abastecimiento energético y en los precios del crudo.
Crece la preocupación internacional
La reanudación de los bombardeos estadounidenses, la respuesta militar iraní y el bloqueo sobre el estrecho de Ormuz profundizan una crisis que amenaza con extenderse a toda la región.
Mientras Estados Unidos insiste en que la única salida es una negociación con Teherán, Irán mantiene una postura de confrontación y condiciona cualquier avance diplomático al cese de las acciones militares estadounidenses, en un escenario que mantiene en máxima tensión a Medio Oriente y a la comunidad internacional.
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