
El Gobierno de Javier Milei sigue con atención los procesos electorales de Colombia y Perú, convencido de que una serie de triunfos de candidatos alineados con posiciones de derecha podría profundizar una reconfiguración política regional. En ese marco, la administración libertaria celebró el resultado obtenido por Abelardo De la Espriella en la primera vuelta presidencial colombiana y aguarda con expectativa el desenlace del balotaje peruano del próximo domingo.
La lectura en la Casa Rosada es clara: una eventual victoria de De la Espriella en Colombia y de Keiko Fujimori en Perú fortalecería una red de gobiernos afines que permitiría modificar los equilibrios dentro de organismos regionales, especialmente la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac).
“Esperemos que gane De la Espriella. Ojalá ocurra así sigue avanzando la libertad en la región”, sostuvo un colaborador cercano al presidente. Otro funcionario agregó: “Hablamos de una configuración regional que se hará sentir en organismos regionales, en particular en la Celac”.
El respaldo de Milei a De la Espriella
El mandatario argentino evitó pronunciarse antes de las elecciones colombianas, pero tras conocerse los resultados no ocultó su satisfacción. De la Espriella, candidato de Defensores de la Patria, obtuvo el 43,74% de los votos y avanzó al balotaje del próximo 21 de junio, donde enfrentará a Iván Cepeda, representante de la izquierda colombiana, que alcanzó el 40,90%.
A través de sus redes sociales, Milei felicitó al candidato colombiano y vinculó el resultado con un supuesto rechazo regional a los gobiernos de izquierda. “Este resultado refleja el anhelo de libertad y progreso del pueblo colombiano, y una voluntad expresa de decirle basta al fracasado modelo socialista que tanto daño le ha hecho a nuestra región, y a Colombia en especial, en los últimos cuatro años”, expresó el jefe de Estado.
Además, añadió: “De repetirse este resultado en segunda vuelta, no tengo dudas que Colombia va a ingresar nuevamente al concierto de las Naciones Libres, y retomará un rumbo orientado a la defensa de la vida, la libertad y la propiedad”.

Perú, otro foco de atención para la Casa Rosada
Mientras sigue el proceso colombiano, el Gobierno también observa con expectativa las elecciones en Perú, donde el próximo domingo se celebrará la segunda vuelta presidencial. La disputa será entre Keiko Fujimori, líder de Fuerza Popular y candidata presidencial por cuarta vez, y Roberto Sánchez, referente de Juntos por el Perú.
Aunque algunos dirigentes libertarios admiten que el dirigente peruano más cercano a las ideas de Milei era el exalcalde de Lima Rafael López Aliaga, quien quedó eliminado en primera vuelta tras obtener el 11,91% de los votos, dentro del oficialismo consideran que Fujimori representa hoy la opción más cercana a sus posiciones.
“Keiko al poder”, sintetizó un dirigente libertario consultado sobre la elección. Y añadió: “El Perú ya probó copiando el experimento de Evo Morales en Bolivia, hace falta que vuelva el orden”.
Pese a la simpatía que genera la candidatura de Fujimori, en el Gobierno descartan realizar una manifestación institucional antes de los comicios. Sin embargo, no se descarta una reacción pública de Milei una vez conocidos los resultados, tal como ocurrió recientemente en Colombia.

El interés oficial trasciende los procesos electorales puntuales. En el entorno presidencial consideran que América Latina atraviesa una transformación política que podría modificar el mapa de poder regional.
Funcionarios libertarios destacan la existencia de gobiernos ideológicamente afines en países como El Salvador, con Nayib Bukele; Panamá, con José Raúl Mulino; Bolivia, con Jorge Quiroga; Ecuador, con Daniel Noboa; Chile, con José Antonio Kast; Paraguay, con Santiago Peña; República Dominicana, con Luis Abinader; y también Costa Rica.
“Hablamos de una configuración muy distinta a cuando Milei asumió. Un cambio de signo político regional. Veremos qué pasa en Brasil”, sostuvo un funcionario nacional. La referencia apunta a las elecciones brasileñas previstas para el 4 de octubre, en las que el presidente Lula da Silva buscará un nuevo mandato frente a Flavio Bolsonaro, hijo del exmandatario Jair Bolsonaro.
En el Gobierno interpretan los procesos de Colombia y Perú bajo una misma lógica política. La intención es ampliar un bloque de gobiernos de derecha que permita fortalecer la influencia argentina en los organismos regionales y avanzar en una agenda común junto al presidente estadounidense Donald Trump.
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