
La etapa de alegatos del juicio por la muerte de Diego Román, el niño de 12 años hallado sin vida en julio de 2019 en la localidad santafesina de Recreo, concluyó este jueves con pedidos de condena por parte de la Fiscalía y la querella, mientras que la defensa solicitó la absolución de culpa y cargo para los acusados.
El proceso tiene en el banquillo a Iván Reyes y Norma Vega, un matrimonio señalado como responsable de no haber adoptado las medidas necesarias para evitar que los perros bajo su cuidado atacaran al menor. Los fiscales Ana Laura Gioria y Andrés Marchi solicitaron una pena de 10 años de prisión para Reyes y 8 años para Vega por el delito de homicidio simple con dolo eventual, además de la inhabilitación para tener animales a su cargo.
Según la acusación, Diego murió entre la tarde del 3 de julio y la madrugada del 4 de julio de 2019, tras ser atacado por una jauría de aproximadamente diez perros en una zona lindera al predio de los acusados, en el barrio Comunal 3 de Recreo.
Durante los alegatos, la fiscal Gioria sostuvo que quedó acreditado que los acusados conocían la peligrosidad de los animales y omitieron adoptar medidas de seguridad para impedir que escaparan y atacaran a terceros.
“Hemos podido probar la ocurrencia del hecho y la responsabilidad de los acusados”, afirmó la fiscal, quien detalló que los perros provocaron múltiples lesiones que derivaron en una hemorragia fatal.
La acusación remarcó que Reyes y Vega incumplieron la ordenanza municipal vigente al no garantizar un cerramiento adecuado del predio ni utilizar medidas complementarias de seguridad como bozales o cadenas, pese a que algunos de los animales eran considerados potencialmente peligrosos.
Los fiscales recordaron además que existían antecedentes de ataques protagonizados por los mismos perros, incluso uno ocurrido después de la muerte del niño, lo que demostraría que los acusados conocían el riesgo que representaban.

Las pruebas presentadas
Entre los elementos considerados claves por la Fiscalía se encuentran los resultados de pericias realizadas sobre pelos encontrados en la ropa de Diego. Los especialistas establecieron correspondencias con dos de los perros pertenecientes al matrimonio, uno de ellos identificado como el macho alfa de la jauría.
También se valoraron estudios veterinarios, análisis del comportamiento de los animales y testimonios de vecinos que habían sufrido ataques similares. La acusación sostuvo que no se detectaron otros animales en la zona capaces de producir lesiones compatibles con las observadas en el cuerpo del niño y que los expertos descartaron la utilización de armas o la intervención de terceros.
El fiscal Marchi profundizó sobre la responsabilidad penal de los acusados y sostuvo que actuaron con dolo eventual, al aceptar la posibilidad de que ocurriera un hecho grave. “Conocían al destinatario eventual del ataque de sus animales. Sabían que había un niño perdido en inmediaciones de su campo y no hicieron nada para evitar que sus canes lo atacaran”, argumentó.
Además, recordó que la propia hija de los acusados declaró que la familia sabía que Diego estaba desaparecido en la zona la noche del hecho.
La querella acompañó el pedido de condena
Las representantes de la querella, Vanina Fruttero y Lucrecia Fernández, respaldaron la postura de la Fiscalía y solicitaron las mismas penas. Durante su exposición, Fruttero recordó la historia del niño y el impacto de su muerte. “Diego era un niño de 12 años que amaba correr detrás de la pelota. Su sueño era jugar al fútbol y sacar a su papá de la pobreza”, expresó.
La querellante remarcó que el menor no conocía la peligrosidad de los perros del lugar, una situación que sí era advertida por vecinos de la zona. También recordó que las distintas autopsias descartaron lesiones compatibles con armas blancas o intervención humana. “El niño murió por las lesiones causadas por el ataque de animales”, insistió.
Según la querella, los testimonios de víctimas de ataques previos permitieron establecer un patrón de conducta de la jauría, que actuaba de manera coordinada. “Estas víctimas pudieron relatarlo en el juicio; Diego no tuvo la misma suerte”, sostuvo Fruttero.

La defensa pidió la absolución
Por su parte, el abogado defensor Néstor Pereyra rechazó la acusación y aseguró que la prueba producida durante el juicio no logró demostrar que los perros de Reyes y Vega hayan sido los responsables del ataque mortal. “La prueba producida por el Ministerio Público de la Acusación, lejos de acreditar la responsabilidad, desestimó esa posibilidad”, afirmó.
El defensor cuestionó distintos aspectos de la investigación y planteó dudas sobre el lugar exacto donde ocurrió el ataque. También sostuvo que en Recreo existen numerosos perros sin control de sus dueños y que no se pudo probar que los animales de los acusados fueran los que provocaron las heridas mortales.
“No significa que hayan sido los perros de Reyes quienes atacaron al niño; podían haber sido otros perros”, argumentó. Además, señaló que las pericias identificaron seis mordidas diferentes pero que ninguna vinculó de manera concluyente esas lesiones con animales específicos del matrimonio. Por ese motivo, reclamó que Reyes y Vega sean absueltos de los cargos.
El veredicto se conocerá el lunes
Tras escuchar a todas las partes, el juez Pablo Busaniche anunció que dará a conocer el veredicto el próximo lunes 8 de junio a las 13.
La Fiscalía y la querella solicitaron como condena principal 10 años de prisión para Iván Reyes y 8 años para Norma Vega por homicidio simple con dolo eventual. Como alternativa, pidieron que, si no se acredita el dolo, sean condenados por homicidio culposo, con penas de 5 años para Reyes y 4 años para Vega. La defensa, en tanto, insistió en que no existen pruebas suficientes para responsabilizar al matrimonio por la muerte de Diego Román y reclamó la absolución total.
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