
La ilusión se transformó en festejo. Los rosarinos vivieron una tarde cargada de emociones durante el duelo entre Argentina y Egipto por los octavos de final del Mundial 2026, que terminó con triunfo de la Selección por 3 a 2 en Atlanta y aseguró el pase a los cuartos de final del certamen.
El encuentro estuvo marcado por la tensión desde el inicio. Tras un primer tiempo adverso, en el que el conjunto egipcio se fue al descanso con ventaja de 1 a 0, los hinchas que se reunieron en bares, clubes y espacios públicos de Rosario mantuvieron la esperanza de una reacción argentina.
Banderas celestes y blancas, camisetas de la Selección, bombos y cábalas acompañaron una jornada llena de nerviosismo. Cada jugada fue seguida con atención por familias, grupos de amigos y fanáticos que no dejaron de alentar a la Scaloneta pese al resultado parcial.
La remontada desató la alegría en la ciudad. Los festejos se multiplicaron cuando Argentina logró dar vuelta el marcador y selló una victoria por 3 a 2 frente a Egipto, un resultado que le permitió meterse entre los ocho mejores equipos del Mundial 2026.
Con abrazos, gritos y emoción, Rosario volvió a demostrar su vínculo especial con la Selección argentina. La ciudad acompañó cada minuto del partido y ahora celebra una nueva página en el camino mundialista, con la mirada puesta en los cuartos de final y el sueño de seguir avanzando en la Copa del Mundo.
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